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Jessica Domínguez, de El Toque, ganó concurso CUBACRÓN 2021

Jessica Domínguez, de El Toque, ganó concurso CUBACRÓN 2021

La periodista Jessica Domínguez, del medio digital El Toque, ganó CUBACRÓN 2021, el concurso convocado por el IPYS que distingue a las mejores crónicas escritas por periodistas cubanos, y que tiene como miembros del jurado a los eminente cronistas Daniela Rea (México, Cristian Alarcón (Argentina) y Julio Villanueva Chang (Perú).

El concurso, instituido en 2019, elige diez mejores crónicas de un conjunto de trabajos seleccionados por un equipo del IPYS desde medios estatales y no estatales. No es necesario inscribirse como concursante. La evaluación abarcó notas publicadas desde el 1 agosto del 2020 al 31 de julio del 2021.

De acuerdo con las bases el jurado puede declarar a uno o varios ganadores. El premio es honorífico y el autor o autora de la crónica ganadora será invitada a COLPIN 2022.

El trabajo ganador se titula “Una noche de reguetón y caldosa en el lugar donde no pasa nada”, y fue publicado el 25 de enero del 2021 por Jessica Domínguez en El Toque.

Los resultados del concurso fueron anunciados en las ceremonias de premiaciones de la Conferencia Latinoamericana de Periodismo de Investigación (COLPIN 2021), que se celebró en Canelones, Uruguay, la primera semana de diciembre.

El jurado elogió largamente los méritos de la crónica ganadora y dio su impresión general sobre el conjunto de trabajos. A continuación puede leerse tanto el Acta del Jurado como los diez mejores trabajos, en los enlaces respectivos. 

DECLARACIÓN DE JURADO DE CUBACRÓN

El jurado del Cubacrón 2021, de la Conferencia Latinoamericana de Periodismo Investigativo (Colpin) integrado por Cristian Alarcón, Daniela Rea y Julio Villanueva Chang declara ganadora a la crónica En esta crónica Jessica Domínguez retrata la vida de una comunidad de vecinos que integran un Comité de Defensa Revolucionario, en una antigua escuela, convertida en vivienda, ubicada en un municipio agrícola de la costa sur de Cuba.

La crónica desacraliza la mirada romántica y sesgada de la sobrevivencia en la Revolución Cubana, retratando la convivencia a partir de la reconstrucción de una fiesta de reguetón, mientras se prepara una caldosa.

En su crónica la mirada juega con el ritmo de la fiesta, y logra distanciarse sin que se pierda el vaivén sonoro del relato, observando con sutileza el movimiento de los cuerpos, leyendo las escenas más allá del ancla testimonial clásica.

Mientras sigue a los personajes de la historia por el devenir de la fiesta logra pintar una genealogía del territorio, inscribirlo en el contexto de clase, raza y género, hablar de vivienda, trabajo, política, gozo y tedio.

Es inusual que una crónica de asuntos tan importantes sea a la vez hedonista y vital. Esta lo logra y zambulle al lector en la experiencia cubana lejos de los clichés del reportaje social.

En esta ocasión, en relación a los dos años anteriores, el jurado también valora que el periodismo cubano, tanto estatal como independiente, haya ampliado su atención más allá de la agenda política del momento, con una notable sensibilidad a escuchar los problemas de la población y traducirlos en historias de migración, exilio, violencia de género, salud mental, ecología, sexualidad, protesta y represión, y hasta economía desde el sentido del humor.  

Estas son las diez mejores crónicas reconocidas por el jurado:

  • “El soldado de la bata blanca (Parte I y Parte II)”, Radamés Martínez Puig, publicado en El estornudo. 
  • Tortugueros”, Julio Batista Rodríguez, publicado en Periodismo de Barrio.